Los parlamentarios, en su calidad de defensores influyentes y legisladores, contribuyen de manera decisiva a promover la adopción y la firma y ratificación de tratados internacionales fundamentales. Es evidente que ahora se necesita actuar con urgencia para hacer frente a los riesgos, amenazas y retos que plantea la Inteligencia Artificial no regulada, de una manera coordinada y multilateral. Medidas de protección adecuadas y la seguridad de la IA resultan en beneficio de todos, incluidas las personas que están a la vanguardia del desarrollo y la investigación en materia de IA. Varios países ya han reconocido la necesidad de un instrumento internacional. En septiembre de 2026, en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, Singapur propuso formalmente por primera vez que la comunidad internacional considere una Convención Marco de las Naciones Unidas sobre las Salvaguardas de la IA.
Al igual que PGA ha realizado con anterioridad, en relación con otros graves retos globales, como la negociación y adopción del Tratado sobre el Comercio de Armas, esta Declaración Global Parlamentaria pretende movilizar a los parlamentarios de todo el mundo para exhortar a sus gobiernos a comprometerse sin demora a apoyar las negociaciones para una Convención Marco de las Naciones Unidas sobre las Salvaguardas de la IA. La firma de esta Declaración Global Parlamentaria envía un poderoso mensaje de apoyo y solidaridad entre los parlamentarios, más allá de las fronteras. No afrontar este momento con voluntad política y cooperación tendrá consecuencias que ninguno de nosotros desearía soportar. ía soportar.
Declaración Global Parlamentaria
La humanidad se está adaptando a un mundo en el que la inteligencia artificial (IA) desempeña un papel cada vez más central en nuestra vida cotidiana.
Reconocemos y acogemos con entusiasmo la extraordinaria promesa y el potencial de la IA para mejorar la calidad de nuestras vidas personales y profesionales./p>
Reconocemos asimismo la necesidad de aprovechar esta extraordinaria tecnología emergente de manera que siga fomentando la innovación y logrando avances científicos que mejoren la vida, además de alcanzar muchos otros indicadores de progreso en la agricultura, la educación, el comercio y la sanidad, entre otros sectores.
Sin embargo, somos conscientes de que, si no se regula adecuadamente, la inteligencia artificial puede resultar peligrosa, ya que plantea riesgos, amenazas y retos profundos, incluidos algunos que quizá aún no seamos capaces de comprender del todo y que podrían tener también un carácter existencial. Esta realidad debe abordarse de forma eficaz e inmediata, dada la velocidad en la que evoluciona el desarrollo y la investigación en IA, en gran medida sin restricciones, sobre todo en el contexto de los denominados modelos de IA de vanguardia.
Nos alarma el rápido aumento del número de intrusiones autónomas de la IA en instalaciones sensibles gubernamentales y empresariales, así como los numerosos informes sobre las posibilidades reales de que la IA facilite el desarrollo de armas biológicas y otras armas de destrucción masiva.
Nos inquieta igualmente las graves amenazas que supone para los derechos humanos, la democracia y el Estado de derecho una regulación sin control de la IA.
CConscientes asimismo de la necesidad de que todos los países de todo el mundo se involucren en la respuesta a estas amenazas y retos, y no solo aquellos en los que actualmente se están desarrollando modelos pioneros de IA, ya que las consecuencias del desarrollo y la investigación en IA afectan a todas las personas de todos los países del mundo.
Destacamos que la IA debe permanecer siempre bajo la dirección, supervisión y control humanos, y desarrollarse y utilizarse de conformidad con el derecho internacional.
Destacamos asimismo que una IA segura y protegida es parte integral del desarrollo futuro y que la confianza en la seguridad de los modelos y sistemas de IA es una piedra angular de la prosperidad comercial. Ambas propuestas se refuerzan mutuamente y no son esfuerzos mutuamente excluyentes.
Teniendo en cuenta, asimismo, a este respecto, que entre quienes abogan por una mayor gobernanza de la IA se encuentran numerosas entidades destacadas del sector privado que están a la vanguardia del desarrollo de modelos y sistemas de IA de última generación.
Reconociendo asimismo las siguientes iniciativas significativas, entre muchas otras, ya emprendidas que abogan por una mejor regulación y gobernanza de la IA:
- Resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas, de 21 de noviembre de 2024, sobre la promoción de sistemas de inteligencia artificial (IA) seguros, protegidos y fiables para el desarrollo sostenible
- El Llamamiento mundial para establecer «líneas rojas» con el fin de prevenir riesgos inaceptables de la IA, lanzado durante el 80.º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas en septiembre de 2025
- El Diálogo Global de la ONU sobre la gobernanza de la IA
- La Declaración de Nueva Delhi sobre la IA de febrero de 2026, respaldada por 88 países que reconocen formalmente la importancia de la seguridad en los sistemas de IA
- La Declaración sobre IA de septiembre de 2026, firmada por 30 países de todo el mundo, así como por la Unión Europea, en las Naciones Unidas, en la que se insta a controlar los modelos de IA de vanguardia , instando a los países a coordinar normas comunes y a llevar a cabo pruebas de seguridad previas a la implantación, así como a explorar la posibilidad de crear una institución capaz de establecer normas, facilitar la verificación y convocar a los países cuando se superen los umbrales de capacidad
- El llamamiento de septiembre de 2026 para que se considere la adopción de una Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Salvaguardas de la IA, presentado por Singapur y respaldado por otros Estados.
Nosotros, parlamentarios de todo el mundo, respaldamos el llamado realizado en las Naciones Unidas en septiembre de 2026 para explorar la posibilidad de adoptar una Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Salvaguardas de la IA.
Coincidimos en que cualquier enfoque internacional sostenible debe otorgar a todos los países un papel significativo, no solo a aquellos que cuentan con los modelos de IA más avanzados. La IA nos afecta a todos.
También coincidimos en que la cooperación mundial en materia de IA debe comenzar ahora mismo y que la regulación multilateral en este ámbito es un beneficio, no un obstáculo para el desarrollo y la investigación continuados de la IA. Dichas normas y reglamentos proporcionan garantías y confianza vitales, que son requisitos previos esenciales para que la IA evolucione aún más y de forma más eficaz en beneficio de todos.
Instamos a los gobiernos de todo el mundo, a través de sus representantes en las Naciones Unidas y por cualquier otro medio que sea necesario, a que se movilicen sin demora para establecer un Comité Ad Hoc de la Asamblea General de las Naciones Unidas con el fin de iniciar la negociación de una Convención Marco de las Naciones Unidas sobre las Salvaguardas de la IA.
Como parlamentarios, haciendo pleno uso de las importantes prerrogativas de las que disponemos, estamos dispuestos, en nuestros respectivos países, a prestar nuestro firme apoyo para abordar estos riesgos, amenazas y retos de manera eficaz.


