La retirada oficial de Venezuela del Estatuto de Roma supone un grave revés para la lucha contra la impunidad y el acceso a la justicia de las víctimas y los supervivientes.
La retirada de Chad socava de manera significativa los considerables esfuerzos realizados por los miembros de nuestra organización para dar a conocer el sistema del Estatuto de Roma y promover su aplicación a nivel nacional.